Cruz Azul y Tigres comparten sueño de nuevo estadio

MÉXICO — Cruz Azul y Tigres, rivales el sábado en la tercera fecha del Apertura 2018, coinciden en el deseo de buscar un nuevo estadio para su afición.

Apenas en mayo pasado, La Máquina finalizó un contrato de 22 años con el Azul, escenario que fue su sede para partidos de liga, Copa MX, Liga de Campeones de la Concacaf y de corte amistoso.

Surgieron versiones sobre la posible nueva casa de los cementeros, misma que se esperaba se construyera durante su regreso temporal al Estadio Azteca.

A la par de la dirigencia azul, autoridades de la Ciudad de México que encabezaba Miguel Ángel Mancera, empezaron una serie de análisis para encontrar el sitio idóneo del inmueble. Se habló de Ciudad Deportiva, del Velódromo, de alguna zona de Iztapalapa; sin embargo, cuando se creyó que se formalizaría el plan quedó estancado.

A inicios de julio, Guillermo Álvarez confirmó que el Estadio Azul será demolido en dos años y tendrán nuevo estadio en tres.

La historia de Tigres es diferente. El equipo siempre ha jugado en el Estadio Universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a diferencia de Cruz Azul que lo ha hecho en el 10 de Diciembre (en Ciudad Cooperativa, Hidalgo), Azteca y Azul.

Hace un par de años, los seguidores del club felino se ilusionaron por los planes que tenía la presidencia del club, todavía presidida por Alejandro Rodríguez. Cobró fuerza la versión de la construcción de un estadio propio y a inicios de 2016 se ventilaron modelos de cómo sería.

Las empresas Arquitectos Populus e Ingeniería Buro Happold se unirían para trabajar sobre el proyecto que tenía Tigres a la par de otros inversionistas.

Alejandro Rodríguez, promotor principal de tales planes, dejó la presidencia de Tigres en mayo pasado y hasta hoy el tema del nuevo estadio no se ha vuelto a tocar.