viernes, julio 19, 2024
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COLABORACIONES

El silencio nunca es permanente

Por: Zaira Rosas

zairosas.22@gmail.com

Ante los ataques constantes de violencia, la inseguridad, el acoso y las violaciones sexuales que en la UNAM se han presentado repetidas ocasiones, nadie puede seguir callado. Las instituciones de Educaciรณn Superior son las creadoras de agentes de cambio, a travรฉs de ellas se gestan lรญderes para el futuro, por ende deben ser las primeras en garantizar los valores a los que aspira el paรญs, por desgracia eso no se ha visto รบltimamente en la UNAM.

La mediocridad de los gobiernos y la incapacidad de atender las crisis se ha extendido a aparatos autรณnomos en los que los favores polรญticos se hacen evidentes, quienes estรกn encargados de proteger a la poblaciรณn estudiantil llevan aรฑos fingiendo que los hechos son casos aislados, que casi no ocurre y que no escuchan la angustia de quienes acuden a sus planteles dรญa con dรญa.

Pero cuando los seรฑalamientos pรบblicos aumentan, es inminente tener que dar la cara, aunque sea reconociendo vagamente las culpas, pero al menos atendiendo sรบplicas de antaรฑo, la seguridad de sus miembros y erradicaciรณn de quienes desde tiempo atrรกs eran seรฑalados como responsables de infinidad de faltas. Sin embargo, los atacantes estรกn en distintos rangos, no se trata solo de grupos de choque en los que jรณvenes se atacan entre sรญ, sino tambiรฉn de las autoridades.

La incompetencia de puestos clave para protecciรณn de la comunidad universitaria es evidente, pero esta problemรกtica lleva infinidad de generaciones y a casi 50 aรฑos del movimiento de 1968, las inconformidades se hacen escuchar, porque poco a poco el miedo pierde efecto ante las amenazas y la necesidad de ser atendidos es mayor que el daรฑo de los ataques.

La UNAM no somos todos, pero la solidaridad sรญ deberรญa ser de todos, toda la sociedad deberรญa sumarse a las demandas porque el respeto y la garantรญa de derechos que piden los jรณvenes son las mismas sรบplicas que sexenio tras sexenio hacemos a nuestros gobiernos. La universidad es un reflejo de lo que hemos permitido como sociedad, de la misma indiferencia que tenemos dรญa con dรญa ante los crรญmenes a lo largo y ancho del paรญs, nos hemos acostumbrado a ver cada uno de los sucesos desgarradores como eventos aislados y no como el resultado de las faltas de exigencia y la manipulaciรณn de intereses polรญticos.

Es nuestra obligaciรณn social apoyar cualquier causa en la que se busque la dignidad humana, el respeto a las ideas y la expresiรณn pacรญfica. Esas mismas demandas deben hacerse a nivel nacional, no sรณlo en la educaciรณn superior, sino tambiรฉn en cada Estado, el cambio de gobierno, la alternancia en gran parte del paรญs no significan nada si los vicios prevalecen. De nada sirve izar la bandera de honestidad si la lucha contra la corrupciรณn es nula y en la prรกctica las manรญas

deplorables prevalecen. Un gobierno que solapa los engaรฑos, que da una cara pรบblica y actรบa con alianzas entre infames no ha cambiado tanto como pregona.